Lo necio y lo débil del mundo
Nuestra capacidad de odiar
Alegrar a los demás
Respetar la depresión
Lucien
"Debería abortar"
La plaga del autoservicio
Invitados a la boda
Las cáscaras de naranja
Hechos para amar
La vida en el Arca es exigente. Lleva consigo muchas renuncias. Un salario menor, muchas horas de trabajo, renunciar a algunos bienes culturales y a ciertas amistades. Pero se recibe mucho más: una vida comunitaria, el descubrimiento de que se es amado, que la vida tiene sentido y que la fe, la competencia y el compromiso social están unidos. El Arca es un lugar de crecimiento humano y espiritual.
El Arca es un don para nuestra época en la que cada vez más gente se siente seducida por la tecnología, los conocimientos intelectuales y científicos: olvidan el corazón y lo humano o se sumergen en la tristeza y la desesperación. Con frecuencia, nuestra sociedad pretende suprimir a los más débiles con el pretexto de que molestan y de que cuesta muy caro mantenerlos. A través del Arca, Dios nos quiere recordar el sentido más profundo de nuestra humanidad: estamos hechos para amar y para poner todas nuestras capacidades al servicio de la construcción de una sociedad más acogedora en la que cada uno encuentre su lugar.
Jean Vanier, Amar hasta el extremo P 8.
Un signo, no una solución
Nuestras comunidades quieren ser testigos, en el seno de la sociedad y de la Iglesia, del amor de Dios que ve en lo profundo de los corazones y que acoge nuestra debilidad. El Arca no es ante todo una solución a un problema social; es el signo de que los seres humanos no están avocados a la guerra y a la lucha en las que los fuertes aplastan siempre a los más débiles.
El amor es posible. Cada persona es valiosa y sagrada.
Jean Vanier - Amar hasta el extremo, P 8
Una manifestación especial de Dios
El Arca ha sido inspirada por el Espíritu Santo, a través del Padre Thomas Philippe, para revelar que lo esencial del ser humano no radica en los conocimientos sino en el amor. Por eso, Dios ha querido manifestarse de una forma particular a través de las personas con un discpacidad mental; a través de su debilidad, de su sencillez y de su corazón.
Jean Vanier - Amar hasta el extremo, P 9.
La vida en comunidad, escuela de amor
La vida comunitaria en El Arca con personas débiles se concreta en realidades materiales muy sencillas. Preparar una buena comida, pasar el tiempo en torno a la mesa, fregar los platos, ocuparse de la ropa, arreglar las cosas, animar las reuniones, limpiar la casa para que esté bonita y acogedora. Miles de cosas pequeñas que llevan su tiempo. Pero es también ocuparse del cuerpo de las personas débiles, bañarles, cortarles las uñas, ayudarles a comprarse la ropa y a administrar su dinero. Ya sea en el taller o en el jardín, se trata de hacer cosas sencillas con los medios que se tiene.
Esas pequeñas cosas son percibidas muchas veces como insignificantes, sin valor. Pero esos pequeños gestos pueden ser gestos de amor que posibilitan la comunión de los corazones. La vida comunitaria se convierte así en escuela de amor.
Jean Vanier, Amar hasta el extremo, P 51
Unidad
Ser santo y ser íntegro. Hallar nuestra propia unidad dentro de uno mismo, hallar unidad para que no seamos solo en nuestra mente o solo en la carne ni solo en el corazón; esa plenitud interior es una especie de paz y sabiduría. Y necesitamos sabiduría.
Jean Vanier - Al encuentro del otro, P 57.
Dios es como un niño que ama
¿Cuál es el grito de las personas con discapacidad? ¿Es que quieren poder y dinero…? Su grito es ser mirados, ser encontrados. Lloran por una amistad… Cuando te conviertes en amigo de alguien, comienzas a amarlo (y a amarlo con su libertad). Y en cuanto amamos nos volvemos vulnerables.
El Evangelio de Juan dice que Dios es amor. Yo encuentro que Dios es sumamente pequeño y vulnerable...Quizás el mayor signo de Dios es un niño pequeño que ama.
Jean Vanier - Entrevista realizada en Junio 2008, en Trosly-Breuil (Francia)
¿Razón o corazón?
...Entonces uno puede preguntarse, ¿qué es lo esencial del ser humano, la razón o el corazón?
El misterio del ser humano es que somos corazón.
Cuando nos volvemos viejos ya no podemos hacer cosas ni razonar como antes, pero sí tenemos un corazón.
Jean Vanier - Entrevista realizada en Junio 2008
¿Un mundo sin discapacidad?
Nunca existirá un mundo sin discapacidad.
En Francia, una de cada tres personas es mayor de edad. Antes, era uno de cada cinco. Muchas de las personas que viven en El Arca, no nacieron con una deficiencia, sino que fue adquirida. Crease o no, todos vamos a morir. Vamos a ser débiles y dependientes, al igual que cuando nacimos.
Hay algo en nuestra sociedad que quiere el poder y el control. Las personas con discapacidad llevan tiempo, dinero y recursos humanos… Pero ¿qué necesitamos más los seres humanos? ¿Poder o capacidad de relacionarnos?
Jean Vanier - Entrevista realizada en Junio 2008, en Trosly-Breuil (Francia)
La mejor bienvenida
El pobre
Hoy nos cuesta aceptar ciertas palabras evangélicas como "el pobre", "el débil". Normalmente se ve al pobre como el pobre económicamente. Pero un hombre sin trabajo, una madre que acaba de perder a un hijo, también son pobres. El pobre es el que sufre necesidad, el que reconoce esa necesidad y pide ayuda. La debilidad normalmente, es vista como un defecto. Pero ¿no somos todos débiles y estamos necesitados de alguna manera?
Todos somos vulnerables, todos tenemos nuestros límites y nuestras deficiencias. El débil necesita al fuerte, pero lo que hemos descubierto en el Arca, es que el fuerte también necesita al débil...
Jean Vanier, Amar hasta el extremo, p 12
A diferencia de Aristóteles
Mis estudios en Aristóteles me ayudaron a ordenar mis pensamientos, y a distinguir lo que realmente importa de lo que es menos importante. Aristóteles amaba todo lo humano. Él me hizo prestar atención no a las ideas, sino sobre todo a la realidad y a
Jean Vanier, Nuestro viaje a casa, Introducción
¿Qué los tranformó?
Hace poco, diecinueve futuro sacerdotes vinieron a vivir un mes en El Arca. Al finalizar el período, todos dijeron que se sentían transformados por haber vivido aquí. Yo me preguntaba cómo esas personas, que se estaban convirtiendo en sacerdotes, decían que luego de vivir un mes con nosotros (que somos vistos como unos locos), se sentían transformados. ¿Qué los transformó?
Pues bien, ellos pasaron de las ideas...pasaron del valor de las ideas, del valor del éxito o del valor de hacer un doctorado un máster... al valor de una relación. Al relacionarse y al empezar a amar a unas personas, comenzaron a sentir preocupación por ellas, a escuchar su dolor...La relación los volvió vulnerables.
Tu ves, cuando uno escucha su cabeza, no tiene peligro. Pero cuando se mira hacia abajo (a su corazón) y entra en una relación, eso se convierte en "peligroso". Es como la historia del buen samaritano...
Jean Vanier, Entrevista realizada en Junio 2008
La felicidad, la vida que fluye
La felicidad sólo puede llegar mientras la vida fluye.
Puedes poner delante de mí dinero, poder y cosas, pero la felicidad es... dar vida. El misterio de los seres vivos es que dan la vida (durante generaciones cada especie da vida a otra). La felicidad es dar y recibir vida, y eso es también relación. Creo que la felicidad eterna será
La belleza aquí; celebrando la vida juntos.
Jean Vanier, Entrevista realizada en Junio 2008
La vocación de la persona con discapacidad
El debate del aborto
En primer lugar, antes de entrar en debates, estamos llamados a vivir.
Hay un gran debate en torno a la preservación de
En El Arca celebramos la vida, damos la bienvenida a las personas con discapacidad, y tenemos que crear modelos. Personas con discapacidad, siempre habrá muchas, ¿pero personas que vivan con ellos? Somos en parte, una paradoja. El Arca es un paradoja. No siempre es fácil.
Jean Vanier, Entrevista realizada en Junio 2008
Creer en ellos
Hay personas que me dicen "usted está haciendo un buen trabajo". Pero yo nunca llegué a El Arca para "hacer un buen trabajo", no estaba interesado en eso.
Tenemos muchas personas que vienen aquí y que no son cristianos pero son buenas personas. Yo creo que es mejor tener personas aquí que no creen en Dios pero creen en las personas con discapacidad, que las personas que creen en Dios pero no en las personas con discapacidad. ¿Significa esto que se las margina? Una vez más, me siento vulnerable por todas estas preguntas.
Jean Vanier - Entrevista realizada en Junio 2008
Los jefes ocupados y distantes
El responsable tiene el peligro de levantar barreras ante él y ante aquellos sobre los que es responsable. Da la impresión de estar siempre ocupado. Impresiona por lo grande que es su coche o su despacho. Hace sentir que él es superior o el más importante. Este tipo de jefe tiene miedo y da miedo. Está inseguro y por eso mismo guarda distancias. El verdadero responsable está disponible. Va a pie, da a su gente múltiples ocasiones de abordarle y de hablarle como a un hermano o una hermana. No se oculta y por lo mismo permanece vulnerable a toda respuesta o crítica abierta. Un buen responsable debe siempre permanecer cerca de quienes es responsable y facilitar encuentros verdaderos y sencillos. Si se mantiene alejando no podrá conocer ni a su pueblo ni a sus necesidades.
Jean Vanier, La comunidad, P 246.
Ser ejemplo
Es importante que el responsable se muestre tal y como es y comparta sus dificultades y debilidades. Si las oculta, las personas se arriesgan a verle como un modelo inimitable. Pero un día verán sus deficiencias y se rebelarán. Después de haberle puesto en un pedestal, le verán caer a lo más bajo. Es importante que le vean falible y humano, pero al mismo tiempo confiado y esforzándose por progresar. Si el responsable tiene que ser un verdadero servidor de la comunión, debe estar él mismo en comunión con los demás, en tanto que persona, no en tanto que responsable. Debe dar ejemplo de lo que es compartir.
Jean Vanier -
Fidelidad y ternura
En nuestra época en que hay tantas infidelidades, matrimonios rotos, relaciones truncadas, personas que no han sido fieles al amor que prometieron, hijos enfrentados a sus padres...es cada vez más necesario que surjan comunidades, signos de fidelidad. Aunque sean de estudiantes, de amigos, aunque se reúnan sólo por un tiempo y puedan ser signos de esperanza. Pero es aún más importante la presencia de comunidades donde los miembros vivan fielmente toda su vida una alianza con Dios, entre sí y con los pobres. Estas comunidades se convierten en signos de la fidelidad de Dios.
La palabra hebrea hesed expresa dos realidades: la fidelidad y
Jean Vanier, La comunidad, P 75.
Rezar unidos
La oración en comunidad es un alimento importante. Una comunidad que reza unida, que entra en el silencio y que adora, se apiña bajo la acción de Espíritu Santo. El grito que brota de la comunidad es escuchado de manera especial por Dios. Cuando unidos se pide a Dios un don, una gracia, dios escucha y nos atiende.
Jean Vanier, La comunidad, P 112.
El derecho a ser "malo"
Siempre he querido escribir un libro que se llamara: El derecho a ser malo. Aunque con más justificación se podría llamar: El derecho a ser uno mismo. Una de los grandes dificultades de la vida comunitaria consiste en que a veces se obliga a los demás a ser lo que no son; se les recubre de un ideal al que han de conformarse. Se espera demasiado de ellos y con rapidez se les juzga y se les coloca etiquetas. Si no llegan a identificarse con la imagen que se han hecho los demás de ellos, temen que no se les quiera o, por lo menos, temen decepcionarlos. Y se sienten obligados a esconderse detrás de una máscara.
Jean Vanier, La comunidad, P 54.
Luces y oscuridades
En todos nosotros hay una parte que ya está iluminada, convertida. Hay también otra aún en tinieblas. Una comunidad no se compone sólo de la necesidad de ser transformados, purificados, podados. También se compone de "no convertidos".
Jean Vanier,
Amar el secreto de la persona
Vivir en comunidad es descubrir y amar el secreto de la persona, en lo que tiene de única. Es así como se llega a ser libre. Entonces no se vive según el deseo de los demás o representando una comedia, sino a partir de la llamada profunda de su persona, haciéndose libre, libre para amar a los otros tal y como son, y no tal y como nos gustaría que fueran.
Jean Vanier -
La imperfección de nuestro amor
Teresa de Lisieux escribe que meditando el mandamiento de Jesús, amar como él ha amado, había comprendido la imperfección de su amor por sus hermanas.
"He visto que no las amaba como Dios las ama. Ahora comprendo que la caridad perfecta consiste en soportar las debilidades de los demás, no extrañándose nunca de ellas, edificándose por los pequeños actos de virtud que ellas practican".*
Amar a los demás es reconocer sus dones y ayudarles a desarrollarlos; es también aceptar sus heridas y ser pacientes y compasivos con ellos. Si sólo vemos sus dones y su belleza, esperaremos demasiado de ellos. Si nada mas vemos sus heridas y nos volcamos excesivamente con ellos, o los rechazamos, corremos el riesgo de impedirles que crezcan.
Jean Vanier, La comunidad, P 55.
* Santa Teresa del Niño Jesús, Manuscritos autobiográficos, p 257
La llamada de Jesús
Jesús eligió para vivir con él en la primera comunidad de apóstoles, a personas profundamente diferentes: Pedro, Mateo (el publicano), Simón (el celota), Judas... Nunca hubieran ido juntos, si el maestro no les hubiese llamado. Y cuando estaban juntos, perdían el tiempo discutiendo para saber quién era el más grande entre ellos. No, la vida en comunidad no es nada fácil, pero se hace posible gracias a la llamada de Jesús.
Jean Vanier,
Escuchar a la persona con discapacidad
Cuando uno está con personas que sufren alguna discapacidad mental, no debe tener prisa. Hay que tomarse el tiempo necesario para escucharlos y comprenderlos. No son fundamentalmente "eficaces"; encuentran su alegría en la presencia, en la relación; su ritmo en el del corazón. Nos obligan a ir más despacio para vivir intensamente la relación.
Jean Vanier, Amar hasta el extremo P 29.